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Amorcito Mío es un emprendimiento familiar que involucra el nacer y re-nacer de mi maternidad, la metamorfosis de una madre primeriza que pone a prueba todas sus habilidades para el re-descubrimiento al lograr conciliar una maternidad con el emprendimiento, los sueños, y la autonomía para el bienestar integral de una vida libre de culpas y miedos.

Aquí está

Ivi Urbina

Creadora

Como mamá primeriza, no tenía idea de lo que me estaba sucediendo, eran días y noches que no paraba de llorar, en realidad lloraba por todo, y aunque mi pareja trataba de contenerme, eventualmente se desesperaba, porque yo simplemente no podía parar, me asuste tanto, me sentí sola, no quería decirle a nadie porque ni siquiera yo sabía porque me sentía así, además me daba pena, ¿Qué iban a pensar de mí?, “eso te pasa por ser tan joven, debiste prepararte, eres muy inmadura”, que sé yo, pero Verónica era mi amiga “grande”, la que me conocía desde mis 12 años, la que ya tenía una hija de 5 (en ese entonces).

Sin más le escribí, “Vero, creo que me voy a separar, porque de verdad ya tengo a todos hartos de nada más estar llorando”, entonces, muy segura, Vero respondió, “tranquila, no estas loca, todas hemos pasado por ello, es más, deja te agrego a mi grupo de amigas, así presentate, y verás que no eres la única”

Que alivio sentí, literalmente fue como quitar un peso de encima, desde ese momento comencé a fluir, sin saber que sería el inicio de algo más grande para mí.

Vero juega un papel importante porque ella desde el momento en que le pedí auxilio no me soltó, me pasó recomendaciones, me contó sus experiencias, fue como mi hada madrina siendo mamá primeriza.

Claro que para el embarazo de Marisol, ya no tenía miedo de pedir ayuda, de decir “me siento mal”, ya no tenía miedo de que me juzgarán, ya sabía que el acompañamiento era necesario y así fue.

Realmente no deja de sorprenderme como mis dos hijos han sido razón importante de tantos cambios, crecimiento y definitivamente de muchos momentos inolvidables.

Por José comenzó este proyecto y fue casi un año que estuvo en pausa, hasta que llegó Marisol, y al tener ya más experiencia sin duda creció y ha retomado un rumbo maravilloso.

Hoy soy una mamá fuego, una mamá que reconoce sus logros, que trata de no minimizar su trabajo y todo lo que ha construido porque es mi esfuerzo y compromiso, el que me ha llevado hasta donde estoy, y me gusta, realmente me gusta.

José Manuel (Mini)

José Manuel (Mini)

Quien anunció su llegada en un viaje a Chiapas.

Fue un viajero tranquilo mientras estaba en la pancita de mamá, movimientos suaves, golpecitos amables, aunque al nacer gran susto le dio a sus papás, pues ante el cansancio por el parto y que probablemente aun no quería salir, parecía un trapito blanco en las manos del Dr.

¿Te imaginas lo que paso con el corazón de sus papás?

Sí, se nos fue el aire, los oídos se hicieron sordos hasta que nos lo acercaron para besarlo.

Eventualmente los años pasaron, y con la llegada de José muchas experiencias hemos pasado, con él aprendimos de paciencia, miedos inimaginables, pero también José nos permitió vernos y probar nuevos retos.

Parece que descubrimos un mundo nuevo, un multiverso y en cada uno de ellos esta la preciosa sonrisa del Asombroso José Manuel.

Marisol

Mariposita

El embarazo de Marisol fue todo lo contrario a José, ella fue una viajera muy activa, y desde las primeras semanas me dio con todo, no podía comer, me sentía muy triste, llegue a un punto donde creí que de verdad algo malo sucedía conmigo, pero lo que no sabía era que me estaba preparando para algo extraordinario.
Confirme tantas cosas con su llegada, de entrada que en definitiva cada maternidad y bebé son completamente diferentes, y eso respalda aún más que es importante tomar en cuenta todas las necesidades de manera integral.

La pequeña Marisol, con la que usamos pañales de tela desde que nació y a quién llevamos cerquita del corazón sin culpa y a libre demanda, con toda la seguridad que con José nos falto, aquí ya no había mitos, ya estábamos seguros de que sí y que no.

El parto de Marisol fue mi parto soñado, ella nació en agua y sí que nos hizo correr, tenía 8 de dilatación y aún estaba en casa, todo fue tan rápido y lento a la vez, pero durante esta gestación vi otra cara de la contención, mis amigas.

Ellas, las que me acompañaron en madrugadas de llanto donde aún tenía miedo y me sentía sola, confirme lo valioso del acompañamiento materno y las redes que se tejen, mi hija no nació sola, con ella nací una vez más y papá también.

Esta vez no tuvimos miedo, pero sí Marisol nos permitió reconocer capacidades y sanar para estar, por nosotros y para ellos.

Marisol llegó con fuego y mucha luz, la luz que sigue acompañando nuestros proyectos, como familia y como emprendimiento, porque la primera infancia y su bienestar es nuestra prioridad.

Mary, Abuelita

Abue

Que fortuna contar con Abuelita “Ita”, mi mamá, la mujer más amable y con el corazón más noble que conozco, la que prepara el mejor pozole del mundo y los chilaquiles más delicioso.

Abuelita, al igual que mi compañero son ese marco que protege que tu rompecabezas que ya armaste no se deshaga.

Es mi refuerzo cuando tengo talleres o asesorías.
Es mi respaldo para dormir unas horitas más cuando fue una noche pesada de trabajo editando o estudiando y mucho en las labores de casa porque no, para nada soy la mamá que tiene el control de todo, incluso a veces pienso que soy un caos y mi casa es una locura total.

Pero gracias a ella, también puedo estar compartiendo y trabajando.

Y por supuesto que no es todo verdad, hay una herramienta que tal vez no se ve, pero que está gracias a abuelita, la mamá que me ha apoyado en cada una de mis ideas, que me da consejos gracias a su experiencia en atención a clientes, la mamá que me ha permitido explorar mis habilidades diciéndome (aunque muchas veces lo olvide) “Si puedes hacerlo”.

Mary es mi mamá, y es la parte más importante de mi resiliencia.

JM Papá

Compa

El Parejo, mi compañero, usted pensará y cuál es su papel en esta historia y aunque confieso que al inicio de este trayecto nos echamos varios rounds, hay mucho que decir acerca de su participación.

Pensándolo bien, tras el nacimiento del pequeño José (mini) y conocer el porteo, los pañales de tela, que para ese entonces ya habíamos probado varias marcas y algunos que otro productos sustentables, fue que me puse a buscar información, referencias, experiencias de conocidas y realmente no parecía tan complejo el asunto, fue por eso que le hice una propuesta de negocio a mi pareja ya que el ingreso total corría por su cuenta, me escucho, me apoyo, claro él siempre guiándose de mi motivación y euforia cuando algo me apasiona.

Hicimos un trato, y el siguiente paso era nuestro o bueno, mi medio de ventas, por supuesto lo más accesible en ese momento, las redes sociales, y comencé a pensar en un nombre para abrir mi página en Facebook, cuando le pedí opciones, lo primero que dijo fue “Amorcito Mío, por José”, me gusto, y como verás, se quedó.


Fue entonces un 5 de junio de 2019 que nos aventamos al ruedo, claro pero no todo termina ahí, pues es él quien me lleva a realizar mis entregas a domicilio desde aquel tiempo, y posteriormente con las asesorías de porteo él se queda con nuestros hijos mientras yo estoy trabajando.

Conforme más pasa el tiempo se ha vuelto parte de una dinámica chida, porque vamos en familia a dejar pedidos de pañales, portabebés ergonómicos y cuando hay que ir a paquetería también vamos todos, sé que pueden pasar a recolectar y quisa algún día lleguemos a ese punto, pero ahora este es nuestro camino y este papá con su trabajo fijo, también le dedica parte de su tiempo a Amorcito Mío.